domingo, 31 de julio de 2016

Arco de Barrio Grande.

Todo barrio tenía en su época un arco de entrada y Barrio Grande no es la excepción, en los primeros loteos de dicho barrio de la localidad de Monte Grande, fueron llevados a cabo por la compañía MERINYR donde ofrecían 1100 lotes.
Barrio Grande está limitado por las calles Gustavo A. Hoerth, calle Alfonso Amat Murtra, calle Partido de Junín y calle Gral. Martin Rodríguez. (1)
Actualmente sobreviven aun los pilares sobre las calles Hoerth y Rivadavia.
(1): Libro “El Partido Bonaerense de Esteban Echeverría, su geografía” (lapso: 1500-2001) de Pedro R. Campomar Rotger, pagina Nº61.

Crédito de las fotos: Monte Grande Ayer y Google Street View.

lunes, 18 de julio de 2016

Frigorífico Monte Grande.

Don Gustavo A. Hoerth fue uno de los primeros industriales establecidos en el pueblo de Monte Grande, en un sector de la actual ciudad que prácticamente era pleno campo en el pasado. Su padre Don Augusto levantó en 1908 un pequeño frigorífico para la producción de fiambres y conservas al típico estilo alemán, que tras el correr del tiempo logró notable importancia y fama.
Don Augusto se hizo cargo de este modesto establecimiento en 1911, asociándose a los señores Fernando Vater y Ricardo Banus, este ultimo fundador de la cadena de cervecerías “Múnich”, que adquirieron tanta relevancia en Buenos Aires. Con estos dos socios fundó la firma “Frigorífico Monte Grande”.
Años más tarde, disuelta la sociedad, quedó Gustavo A. Hoerth al frente del establecimiento como único dueño, modernizando las instalaciones y anexando la fabricación de envases de hojalata, requeridos para sus conservas.
El frigorífico fue sumando un gran prestigio a raíz de la calidad de las especialidades, reiteradas veces premiadas en distintas exposiciones, recordándose la excelente producción de jamones, salchichas y diversas variedades de embutidos europeos, que entendemos no fueron jamás igualadas por los frigoríficos competidores.
En 1931, dado el crecimiento de este establecimiento, que cumplió una etapa de prosperidad constante en sus primeros años, se reactualizó la administración del mismo, formalizándose una nueva sociedad fundadora de la S. A. Frigorifico Monte Grande Ltda.”, con un capital suscripto de medio millón de pesos, haciéndose cargo del directorio el señor Gustavo A. Hoerth, hasta mediados de 1934.
Esta empresa que potencialmente fue la más importante de nuestro pasado lugareño, prosiguió sus actividades frigoríficas en constante aumento, en manos de nuevos y activos empresarios, que lo convirtieron en uno de los frigoríficos más importantes de nuestro país.
Por todo esto Gustavo A. Hoerth fue un personaje de relieve dentro de la comunidad echeverriana y particularmente en el ámbito de Monte Grande. Su popularidad lo convirtió en hombre público de reconocida actuación.
Fue Comisionado municipal desde el 28 de junio de 1931 al 31 de diciembre de dicho año, y también fue dos veces intendente. Primero entre el 28 de febrero de 1932 y el 21 de noviembre de 1933 y segundo entre el 1º de enero de 1934 y el 15 de julio de dicho año.
El señor Hoerth había nacido el 30 de junio de 1888, falleciendo el 31 de agosto de 1964.
Gustavo Hoerth tiene una calle de la localidad de Monte Grande que nace en la avenida Leandro N. Alem al 1900 (izquierda). Es paralela en su nacimiento con las calles Tomás Ghersi y Juan José Castelli.

Extractado del libro: “Calles echeverrianas que marcan nuestra historia” de Rubén Campomar Rotger – Paginas Nº259 y 260.

Naum Kacowicz: Ultimo presidente del directorio del Frigorífico Monte Grande S. A.. Experto en el manejo de la industria de la carne y hábil como organizador.
Dinámico empresario que supo imprimir un pujante progreso a esta gran empresa (hoy desaparecida), que dio empleo en sus últimos tiempos a más de 1000 personas, registrando una producción diaria promedio de 25 toneladas de carne para el consumo y la exportación.
El señor Kacowicz se caracterizó igualmente como benefactor, recordándose que fue presidente del Hospital Israelita de Buenos Aires, y de la firma Kacowicz S.A.C.I.F...


Extractado del libro: “El partido Bonaerense de Esteban Echeverria, su geografía.” De Pedro Campomar Rotger. (2001) paginas Nº109 y 110.













viernes, 24 de junio de 2016

La “María Elena” de Alberto Barceló.

En la década del ’20, ya se hallaba asentado “Villa Iris”, el “Chalet” de Pedro Falabrino en Av. Enrique Santamarina y Recondo de Monte Grande. Después a finales del `20 y principios del `30, compra la propiedad, Alberto Barceló y decide reformarla para darle el toque distintivo de un palacete para dotarlo de tecnología de la época como ser el primer portero eléctrico de la región y un ascensor de marca OTIS. La quinta abarcaba al menos tres manzanas. Hay dos hipótesis de cómo llegó Barceló a Monte Grande, una es la más “aceptada” es por prescripción del médico de su hija que padecía una enfermedad grave y le recomendó que se vayan a Monte Grande que por la época le llamaban la “Córdoba Chica” por la calidad del aire, ya que se encuentra en una zona alta y la otra hipótesis es que cultivó amistad con Manuel Estévez (1), editor del periódico “El Pueblo” de Barracas al Sur, y de la mano de este, arriba a Esteban Echeverría. Arribó a estos lares con su señora Mariana Boloqué y Galdeano (oriunda de Uruguay y afincada en Barracas al Sur) y su hija María Elena. La mansión, tenía su entrada por Av. E. Santamarina y Francisco B. Recondo, donde se hallaba un gran portal con el nombre de “María Elena”, en alusión a su única hija. La casa funcionó según dicen los vecinos de la época, como un “garito”, llegaban autos de lujo y se hacían fiestas “clandestinas”. En el lugar hay una estructura que es el quincho, al que llamarían “Casino”, hoy salón de actos (salón “de los espejos”).
Existe un túnel (2) que es el mito que deja sin respiro a más de un investigador y según dicen, don Alberto lo usaría para escaparse, ese túnel cruza la calle Recondo, hoy está clausurado y espera que se lo ponga en condiciones para recuperarlo y hacer un museo de sitio. Al morir Barceló en 1946, (su señora murió dos años antes), su hija, María Elena Barceló de Martin (ya se había casado) vende la casa al famoso tendero turco, Salomón Salmún, quien le adosa otra estructura más corpulenta y le agrega el aire acondicionado frio calor, colocando los ductos en el túnel existente próximo a la caldera. Hubo un tiempo en que la casona quedo abandonada, en 1975, lo compra el Banco BIR y entre 1976 y 1977 sirvió de refugio para que grupos armados se escondiesen en las instalaciones. Después pasaron varios bancos como propietarios como el Banco Platense, Banco Municipal de La Plata, Banco del Iguazú y el Banco Provincia hasta la actualidad que funciona allí el Polo Judicial del Municipio de Esteban Echeverría.
Se dice que la amistad fue su culto,, después del golpe de estado de septiembre de 1930 el gobernador radical de Buenos Aires, Nereo Crovatto, era buscado por la policía y el ejército, Barceló le permitió que se ocultara en su quinta de Monte Grande.
En cuanto a la familia Barceló, la vemos a su Sra. Esposa, Mariana B. de Barceló como vocal en la lista de la Comisión Pro Templo de la Iglesia Inmaculada Concepción de Monte Grande presidida por la Sra. Sofía Santamarina de Bosch Alvear, dicha Comisión duró desde 1942 a 1946 en Monte Grande. María Elena Barceló y su madre Mariana Boloqué fundaron una institución de caridad que se ocupaba de la beneficencia y atendía a los pobres de Avellaneda en su “Palacio Barceló” en la calle Lavalle 43.


Notas:
(1)    Manuel Justiniano Estévez, fundador del periódico “El Pueblo” de Barracas al Sur. Su número uno apareció en 1877, era un semanario critico, literario y noticioso, de salida dominical y fue el primer órgano informativo de Barracas al Sud.
(2)    En 2013, un grupo conformado por arqueólogos e historiadores, fueron en busca de los famosos “túneles de Barceló”, al mando del arqueólogo urbano, Dr. Marcelo Weissel y el ex Director del Museo “La Campana” y actual de Cultura, Lic. Leonardo Rodríguez Parise (UMSA), dieron con un único túnel, que según la leyenda usaría Barceló para escaparse cuando la cosa se ponía “fulera”. Otra versión de los vecinos antiguos que han estado en la casa, dicen que a don Alberto no le gustaba que los mayordomos y las cocineras se mezclasen con los invitados y así los mandaban a pasar por el túnel. Según versiones de los vecinos, habría más redes túneles pero hasta la fecha no se han encontrado,  muchos están tapados y en propiedad privada.
ALBERTO BARCELÓ.
Alberto Barceló, nació el 22 de diciembre de 1873 en Barracas al Sur, hijo de Emilio Barceló y Gregoria Oporto. Fue bautizado el 7 de marzo de 1875 en la Parroquia “Nuestra Señora de la Asunción” de Avellaneda, sus padrinos fueron sus propios hermanos: Nicolaza Laura y Benigno.
Se dice que fue el menor de diez hermanos: Emilio, Domingo, Laura, Juan, Enrique, Juan José, Arturo, Nicolaza Laura y Benigno. En 1908, Alberto fue elegido intendente de Avellaneda, cargo que ocuparía en cinco ocasiones, alternando con funciones legislativas (1909-1917, 1924-1926-1927-1930, 1932-1940). Fue Diputado y Senador Provincial, Senador Nacional y Candidato a Gobernador en las elecciones de 1940 que fue anulada por la intervención del Presidente Roberto Ortiz. Fundó su propio partido, el Provincialista (1923). En 1930 se integró en una Confederación Conservadora: el Partido Demócrata Nacional.
“El Caudillo de Avellaneda”, tenía su mano derecha quien realizaba el “trabajo sucio”, ese fue Juan Nicolás Ruggiero (“Ruggierito”, nacido el 24 de junio de 1895 en la Isla Maciel, siendo bautizado al año siguiente en la Ciudad de Buenos Aires. Sus Padres fueron Francisco Ruggiero, nacido en Nápoles en 1865, carpintero de oficio y Amalia Lucacci, nacida en 1874, también italiana). Amigo intimo del “Zorzal Criollo”, Carlos Gardel quien sería el nexo para que se acercara a los mítines a cantar sus tangos. Murió asesinado en 1933 a la salida de la casa de su amante. Tenía más de 300 enemigos que hubiesen deseado matarlo, pero se sospecha que el mismísimo Barceló, lo mandó a matar, ya que se enteró que “Ruggierito” se iba a candidatear, pero esto nunca se probó. Barceló dominó Avellaneda por más de cuarenta años, el juego clandestino, los puestos públicos, los fraudes comiciales quedaba en manos de “Ruggierito” y así el “Honorable Señor” Barceló nadie sospecharía, única mujer y una hija, vida familiar.
En 1940, le gano a Antonio Santamarina la candidatura Conservadora y, luego mediante fraude a los radicales. Pero la intervención ordenada por Ortiz le impidió asumir el cargo (La formula Alberto Barceló-Edgardo Miguez había “ganado” en los viciados comicios del 25 de febrero de 1940). Vivía en un Palacio con mayordomos vestidos de Librea. Tenía dinero y hasta un tango (“Don Alberto” de José Domingo Pécora. Pero en tres años se derrumbó.
En 1943 se alejó de la política. Perdió su casa, ya que el Palacio Barceló” en Avellaneda y la mansión de Monte Grande estaban hipotecadas. Murió a los 72 años, el 13 de noviembre de 1946 en la pieza donde lo había acomodado su hija casada (fue dos años después de la muerte de su esposa acaecida el 1º de octubre de 1944).
Alberto Barceló contrajo enlace con Mariana Boloqué y Galdeano (oriunda de Uruguay y afincada en Barracas al Sur) en 1903, fruto de ese enlace, nacería su única hija, María Elena en 1905.
María Elena Barceló contrajo enlace con Carlos Martin y tuvieron dos hijos: Carlos y Marcelo.
Bibliografía:
Libro: “Monte Grande, en mis recuerdos y vivencias” de Aníbal Cichero Pitré – 1972.
Libro: “El Partido de Esteban Echeverria a través de la Prensa porteña” de Roberto L. Elissalde – (Preservando el Patrimonio Echeverriano) – 2013.
Libro: “Crónicas de un siglo” – Centenario de Esteban Echeverria – de Liliana Matheu y Silvia Cebreiro - 2013
Libro: “Todo es Historia en Echeverria” El Libro – Tomo I de Carlos Ángel Souza. -2016.
Libro: “Los cerrojos a la prensa” de Julio A. Ramos – 1993.
Colección Clarín Bicentenario: 1940-1949 – Surge un nuevo movimiento popular: el peronismo – 2010.
Revista Fray Mocho – año 1912.
Revista METRO 100 Años – Pedro Rubén Campomar Rotger.
Archivo del Museo Histórico Municipal “La Campana”.
www.familysearch.org (Genealogía familiar perteneciente a los mormones).
www.myheritage.es (Genealogía familiar).





























miércoles, 18 de mayo de 2016

Almacén “El Silencio” de Antonio Cervetti.

En 1893 se radicaron en Monte Grande Antonio Cervetti y S. Ciocca, y establecieron el almacén “El Progreso”, en la avenida La Plata 148 (hoy Av. Leandro N. Alem). Luego, al retirarse de la sociedad Ciocca, Cervetti se trasladó a la esquina formada por la mencionada avenida y Eduardo Arana, con el negocio “El Silencio”, un almacén famoso por aquel tiempo.
Inició su etapa pujante cuando se muda al 145 de la importante arteria mencionada. En este nuevo local, con despacho de bebidas anexo, se encontraban los vecinos de aquel entonces – en particular los lecheros – que cotidianamente concurrían a la estación ferroviaria para realizar sus despachos. Este almacén cerró sus puertas en 1949, y en sus últimos años fue atendido por Pedro Juan Cervetti, sobrino del fundador. Una de las salas del Museo Municipal “La Campana” permite conocer muchas de sus pertenencias.
(FOTO) Fotografía del Almacén “El Silencio”, tomada en el año 1907. Este almacén estuvo dirigido por Antonio Cervetti y perduró hasta el año 1949.
Libro: “Esteban Echeverria 100 Años 1913-2013 METRO.

Viejo almacén “El Silencio” de Don Antonio Cervetti, lamentablemente demolido no hace muchos años. “El Silencio” mezcla de pulpería y comercio de ramos generales fue punto tradicional de reunión y encuentro de nuestros vecinos, los tamberos, los quinteros y también los dueños de estancia. Este almacén cuyo edificio ubicado en el Nº148 de la actual Leandro N. Alem.
Libro: “El Partido Bonaerense de Esteban Echeverria y su Geografía” – Lapso: 1500-2001 – Pedro Campomar.

FOTO: El afamado almacén “El Silencio”, propiedad de Don Antonio Cervetti, instalado en el bulevar La Plata (Hoy avenida Leandro N. Alem) Nº148. Detrás del mostrador se aprecia la estampa de quién fuera destacado intendente municipal entre los años 1922 y 1925. A su izquierda, su sobrino Pedro Juan, quien actuó como Comisionado entre los años 1955 y 1958, destacándose su función pública por su honestidad. (La fotografía corresponde al año 1907).
-“Historia del Municipio Bonaerense de Esteban Echeverria” – TOMO IV – Pedro Campomar (1917/1930) 2008.
-“Cronología histórica de Monte Grande y su región” – TOMO II – Pedro Campomar – 1995.
Cierre del Almacén “El Silencio” – Comidas y discursos pronunciados en honor de Don Pedro J. Cervetti – Año 1949.

EN HONOR DE DON PEDRO J. CERVETTI – 12 ENERO 1949.
Al cierre del almacén “El Silencio”.
Por eso, señores, justamente esta noche, esta fiesta, esta magnífica mesa tendida por “Amigos de Monte Grande”, alcanza el sentido de un caluroso homenaje a Pedro Cervetti, un adherente de nuestra institución que, en el correr de muchos años, ha sabido granjearse la simpatía unánime por su correcto proceder, su hombría de bien y su honestidad a carta cabal y, seguidamente, una evocación nostálgica al negocio de almacén que llevó el simpático y tranquilizador nombre de “El Silencio” y que a Don Pedro Cervetti le cupo en suerte cerrar la elipse de su honorable recorrido hace muy poco tiempo.
Nació el clásico almacén de Cervetti, allá en el año 1893, bajo el nombre el “El Progreso”, sufriendo la modificación por el de “El Silencio” al poco tiempo de su instalación, nombre que había de perdurar hasta su cierre. Desde aquel entonces, un Cervetti en sociedad con Ciocca, fue su propietario perdurando el nombre de esta familia durante tan larga etapa de actuación comercial. Fue Don Antonio Cervetti, tío del homenajeado, su fundador, ¿Quién de los presentes no ha conocido, si lleva algunos años vividos en Monte Grande, a Don Antonio Cervetti? Aquella figura minúscula y bondadosa, siempre atenta, siempre gentil, que atendía detrás del mostrador con mirada dulce a través de sus anteojos, enfundado en su clásico saquito gris, está presente en nuestras retinas y no se borrará por mucho tiempo que pase.
Es que Don Antonio y su negocio significaron en su época toda una institución para Monte Grande. El almacén “El Silencio” era el club, la peña, el rendez-bous de los hombres de aquel entonces, allí se reunían en las tardes a comentar las novedades del día, allí se pedía un concejo, un parecer, una ayuda… Allí se hablaba de política, si, pero de esa política sana y constructiva que a todos beneficia y a nadie perjudica, porque Don Antonio, a pesar de su acendrada bondad, era enérgico para sostener inquebrantable sus principios y no permitir desvíos. Observó con fidelidad espartana el lema del partido al que consagró su vida antes romperse que doblarse.
La noble trayectoria de los Cervetti en Monte Grande a través del almacén “El Silencio” es frondosa e interesante, difícil, muy difícil resulta reproducir esta viñeta tan rica en matices y colores.
Todo lo que pretenda transmitir no alcanzará el fin buscado si el que lo escucha no ha conocido aquella época deliciosa el Monte Grande de los primeros años, de aquel Monte Grande de huellas barrosas y polvorientas del pozo y del aljibe, del farol y del sulky… y de los cocheros Don Juan, Miguelín y Don Anselmo, del Monte Grande del negro Silva y el pendenciero Cuerudo.
Viejo almacén “El Silencio”, tuviste una vida larga y provechosa, tu ultimo propietario Don Pedro Cervetti, nuestro amigo, que esta noche está con nosotros como invitado de honor, corrió definitivamente el cerrojo de tu puerta de entrada, trabajo que Don Antonio lo hacía pacientemente todas las noches, para descorrerlo al siguiente día, a la salida del sol. Aquella puerta amistosa, ya no se abre para ti, porque tú has entrado en el pasado. Tu último dueño así lo ha querido,-bien hecho está-. Has pasado a la historia de Monte Grande enriqueciéndola, incorporando una reliquia en nuestros recuerdos. Con nostalgia pasamos frente donde tú estuviste y muchas veces-¡Cuántas veces!-llevadas por el cariño y la fantasía, Creemos encontrarte de nuevo. Esta es la prueba de su arraigo y de tus meritos.
Extractado del libro: “Monte Grande en mis recuerdos y vivencias” de Aníbal Cichero Pitre – 1972.






domingo, 1 de mayo de 2016

Inauguración del busto de Evita en Luis Guillón en 1992.

Hace 24 años, más exactamente el día Sábado 17 de octubre de 1992, se inauguraba el Busto a la abanderada de los Humildes, la Sra. Eva Duarte de Perón (Evita), fue en la Plaza 25 de Mayo de la Estación de Luis Guillón. El programa se completaba de la siguiente manera:
10:30 hs. Izamiento de la  Bandera Nacional en Mástil de la plaza
                 Himno Nacional Argentino
                 Marcha “Los Muchachos Peronistas”
11:00 hs. Descubrimiento del Busto e EVA PERÓN
                 (Obra de la escultora Sra. Patricia Simek de Liñán)
                 Bendición del busto
                 Un minuto de silencio en homenaje a Evita.
11:30 hs. Palabras alusivas:
                 1º Presidente Consejo Partido Justicialista
                 Crio. Carlos Durante
                 2º Intendente Municipal
                Cro. Luis Obarrio
                 3º Secretario Gral. De la UOM
                Cro. Lorenzo Miguel
                4º Diputada Provincial
               Cra. Mabel Muller
   Poesía: “Volverá y Seré Millones” de J. M. Castiñeira de Dios, por la actriz Sra. Laura Casamayor
Milonga a Eva Perón, por el payador Pampa Novo
Marcha “Evita Capitana”
DESCONCENTRACIÓN.
Dijo Eva Perón:
“No habrá paz en el mundo mientras no haya justicia social para los TRABAJADORES”
“Soy Peronista por conciencia nacional, por procedencia popular, por convicción personal y por apasionada solidaridad  con mi pueblo”.

“Parece que fue ayer… ¡y ya hace tanto!...
Tanto sin estar con tu presencia.
Pasó el invierno aquel… invierno triste
Que tuvo un veintiséis su noche negra.
Y volvieron los pájaros del monte
A cantar su canción de primavera,
Más… ya no fue lo mismo, aquella alondra,
La más suave, la única, la buena,
Ha partido en un viaje sin retorno
Llenándonos a todos de tristeza…”

En esa ocasión, el que invito a la inauguración fue el Concejo del Partido Justicialista de Esteban Echeverria, siendo su Presidente, el vecino de Ezeiza Crio. Carlos Durante y el Intendente Municipal Crio. Luis Obarrio. En ese entonces Esteban Echeverria abarcaba también el Municipio de Ezeiza previo a su separación en 1993.






viernes, 8 de abril de 2016

La naciente iluminación de las calles de Monte Grande.

En su primera expresión, fue iniciativa de un núcleo de vecinos de Monte Grande, por supuesto con solvencia económica que resolvió adquirir en donación al municipio, la cantidad de faroles alimentados a acetileno para poder iluminar los lugares más esenciales de la población. No podría precisar si fueron cincuenta o cien los faroles que llegaron a emplazarse.
Al atardecer aparecía en su bicicleta el antiguo vecino Ramón Vidal muñido de los elementos indispensables para prenderlos ya que eran a presión de aire. El sistema que acabo de describir perduró hasta que un buen día se concedió a una empresa de electricidad de poca monta el suministro de la moderna luz para toda la población y servicios. Más tarde esa empresa felizmente fue sustituida por la actual Compañía SEGBA que trajo su corriente eléctrica de la Capital Federal anulándose en consecuencia la precaria usina instalado en su pueblo.
Cuando los acontecimientos así lo requerían, en aquellos tiempos del primitivo farol y era necesario intensificar de luz, en algunas calles centrales de la población emplazándose en los lugares más estratégicos. Por lo general esto ocurría para nuestros primeros corsos de carnaval. Recordemos episodios muy simpáticos: en ausencia o enfermedad del farolero Ramón Vidal, la población solía no tener quien prendiera, y en consecuencia quedaban sin luz, y en noches de luminosa luna, con cielo despejado, también se suprimía por economía la iluminación, corriendo por supuesto por cuenta de nuestro romántico satélite la responsabilidad de nuestra visibilidad callejera. ¡Cuántos años han transcurrido!
Extractado: Libro “Monte Grande en mis recuerdos y vivencias” de Aníbal Cichero Pitré (1972).

La electricidad en nuestro municipio.
En lo concerniente a la historia de la electricidad a nivel nacional y que tuvieron injerencia en el municipio fueron la Compañías CAE (1910-1935), CADE (1936-1962), SEGBA (1958-1998) y EDESUR (en la actualidad).
La CAE (Compañía Argentina de Electricidad) es el primer antecedente que tenemos todavía en las tapas de los medidores tipo “Capillas” y que son un marcador cronológico que nos dice que la construcción donde se encuentra es anterior a 1935, ya que en 1936, después del conflicto de las tarifas, la CHADE (Compañía Hispano Americana de Electricidad) (1920-1936) se fusiona con la CADE (Compañía Argentina de Electricidad) (1936-1962), lo único que cambia del nombre es que la Compañía Argentina de Electricidad, antes de 1936 usa como siglas CAE y después de 1936 usa CADE (La CADE nació en 1909).
SEGBA (Servicios Eléctricos del Gran Buenos Aires) fue fundada en 1958 y desapareció en 1992. Sobrevivió en liquidación hasta 1998. En la actualidad tenemos a la empresa prestataria EDESUR S. A...
En la vecina ciudad de Lomas de Zamora a quien pertenecíamos hasta nuestra independencia en 1913, sobreviven aun las subestaciones y las tapas de los medidores de la CIAE (Compañía Ítalo-Argentina de Electricidad) (1912), más conocida como “la Ítalo” de origen suizo. Las antiguas construcciones que aún perduran fueron construidas por el arquitecto italiano Juan Chiogna en 1915. Esta empresa no llegó hasta nuestro municipio.