jueves, 23 de marzo de 2017

Confitería “Las Torres”.

La Confitería bailable “Las Torres” con asiento en  Robertson 12 esquina L. N. Alem de la populosa ciudad de Monte Grande, fue inaugurada un sábado 28 de noviembre de 1964 y funcionó hasta 1968. Fue primero en su género y tenía su planta alta y una terraza y llego a hacer furor entre los jóvenes de la época.
Funcionó como Wyskeria, salón de té, de reuniones, restaurante entre otros rubros.
Actuaron artistas famosos entre los que se encontraban «Los Chalchaleros». Su pista de baile supo albergar a los vecinos álgidos de diversión y su terraza también albergó a los jóvenes con sus mesas y sillas para degustar algo al aire libre.
Estuvo abandonado largo tiempo y recién en las últimas décadas ha sido habitada por locales como una Unidad Básica, una bicicletería, Centro Cultural, Florería entre otros.
En su época de esplendor, hizo divertir a quienes la han visitado, tanto por sus bailes como por sus comidas y espectáculos.

Bibliografía:
Libro: «Crónicas de Un Siglo», Centenario de Esteban Echeverría- de Liliana Matheu y Silvia Cebreiro -  2013.
El Blog de Monte Grande Ayer: www.montegrandeayer.blogspot.com







viernes, 10 de marzo de 2017

“La Campana” de Federico Álvarez de Toledo.

fines  del siglo pasado “La Campana” era una chacra de algo más de 82 hectáreas, figurando como propietaria la firma “Coni, Sansinena y Cía.”, fundadora del pueblo de Monte Grande en 1889. Así se puede observar en el plano general de la traza (plano N°1 de la situación relativa de Monte Grande con Lomas de Zamora, Temperley y adrogue).
En tiempos más recientes la fracción perteneció a Doña Elina I. Otamendi de Risso. Esta señora y su familia por ser contemporánea es la que más se ha conocida en relación con “La Campana” y quizás por ser el señor Oscar Francisco Risso un vecino comunitario muy amante de “su Monte Grande querido”.
La chacra en general tuvo otros dueños y arrendatarios antes y después del paso de los Risso, hasta que estos la hicieron fraccionar, quedándose solamente con el casco, integrado por un área algo menor a la de una manzana (7206 m2) y algunos lotes linderos.
Ya sobre estos últimos tiempos adquiere “La Campana” el militar Fernando Pantaleón Echevarría, desmedidamente interesado en todo lo referente a la vida y obra del Brigadier Juan Manuel de Rosas.
La firma a cargo de la venta de la tierra –cuyo nombre omitiremos por razones éticas- tuvo la feliz idea, o mejor la picardía, de ofrecerla por intermedio de avisos publicados en los diarios capitalinos como perteneciente a una estancia de la época de Rosas, elogiando las características del casco y remarcando que poseía teléfono.
Aquí surge el ardid por el cual el frontispicio de la propiedad muestra a los visitantes en números de hierro forjado, el año 1842.
Echevarría compra “La campana” y realiza diversas mejoras ajustadas a sus deseos e incluso construye una capilla, algo más tarde dedicada a venerar una imagen de la virgen de los Remedios, realizada en madera dura por un tallista vecino del barrio y cuyo objeto ha sido el de poder evocar a la figura homónima que existió en nuestra región a partir del año 1758 en la estancia de igual nombre.
“La Campana” pasa posteriormente a ser propiedad de la “Asociación Educacionista Argentina”, entidad que la adquiere para organizar un asilo u hogar para sacerdotes ancianos.
Al parecer, por razones de temor e inseguridad, pues el lugar ofrecía un aspecto de total descampado y la ola de robos y saqueos se generalizaba en la zona, hizo que se volviera a ofrecer en venta una vez más, adquiriéndola el municipio para instalar la sede del Museo Histórico del Partido de Esteban Echeverría, todo según lo ya relatado, en 1980.
La antigua casona esta en realidad integrada por dos casas unidas por intermedio de un amplio patio interior que las cierra en forma de “U”.
La parte que conforma el museo en sí, está compuesta por siete cómodas habitaciones (salas expositoras), un despacho, un breve pasillo y dos baños. La parte denominada antigua cuenta hoy con una espaciosa cocina, una despensa con lavadero, dos piezas y un baño sobre el lado S. O., más una pieza pequeña en el lado opuesto.
Algunos estudiosos opinan que estas comodidades y dependencias referenciadas últimamente, pudieron ser propiedad del granjero escoses Juan Mac Clymont, motivo por el cual se trataría de una edificación del año 1825/26, se entiende con sustanciales modificaciones justificadas por su antigüedad y efectuadas por sus propietarios merced al correr del tiempo.

Entre los objetos que se destacan en el jardín son, un cañón de fabricación alemana (Krupp) modelo Argentino de 1908, una capilla con dos cuartos, símil en su frente con la iglesia de Purmamarca (Provincia de Jujuy) de hermoso estilo colonial y techo de paja completa y un camión de Bomberos perteneciente a la primer unidad con la que contó el destacamento Echeverriano en 1946.












domingo, 12 de febrero de 2017

La quinta de Roberto Petracca.

La quinta que perteneció a Roberto Petracca se encuentra en la calle Urquiza 1100 y las calles que las circundan son San Nicolás, Los Constituyentes y Cepeda del barrio Parish Robertson de Monte Grande. Bien no se sabe a ciencia cierta en que año fue construida pero catastralmente figura los años 1933 y 1939 y en 1972 figura como propietario, el Sindicato de Empleados de la Industria del Vidrio y Afines de la República Argentina (S.E.I.V.A.R.A.)(*). Hoy se encuentra en venta por la inmobiliaria Gotelli. La quinta se alquila para eventos y posee una frondosa arboleda. Un Ombú grandísimo, más un árbol añoso y altísimo dan unas sombras envidiables y sus dimensiones del terreno son 66 X 57 Mts. L a casona tiene un estilo colonial y posee una pequeña pileta y un quincho.

En cuanto a quien fue Roberto Petracca diremos que localmente poseía una gran extensión de terreno en la zona conocida como paraje “Siro Comi” y que donó parte de ella para la construcción de la Escuela N°18 “José Ingenieros” y que donó también materiales y dinero y colaboró con el barrio Parish Robertson.
Hoy una calle lo recuerda en la naciente de Ada. Nuestras Malvinas al 2.500 y corta en los barrios Don Conrado y Parish Robertson.

Roberto Petracca nace el 11 de junio de 1921 en Villa Luro (Buenos Aires). Estaba casado con Lilia Galante y sus hijos fueron Roberto, Ricardo y Lilian.
Se destacó en obras comunitarias, escuelas, hogares policiales, asilos de ancianos, hospital Vélez Sarsfield, hogar de discapacitados, Rotary Club de Liniers y de Buenos Aires, Vice del Club Vélez Sarsfield durante la presidencia de José Amalfitani.
Fue Primer Ministro de Bienestar Social de la Nación durante el gobierno de Ongania (desde el 13 de octubre de 1966 hasta su muerte repentina acaecida el 2 de marzo de 1967). Petracca falleció en su cargo luego de haber superado la crisis que incluyó la renuncia de dos de sus secretarios, Gorostiaga y de Zan, y dos  subsecretarios. Su sucesor seria después de un mes de indecisión por parte de Ongania, Julio E. Álvarez.
Petracca era un industrial del vidrio, que ocupaba cargos dentro de corporaciones patronales: Titular de la Cámara del Vidrio y desde allí una Secretaria en la Unión Industrial Argentina (UIA) desde 1962. Su empresa “Petracca Construcciones”, será una de las auspiciantes de la revista Roma. Pocos datos hay sobre él. En su discurso de asunción, Petracca destacará que “Es menester que no se considere al hombre en forma masiva (…) El empresario que actúa con indiferencia se descoloca en el frente que defiende nuestro modo de vida, Cristiano y Occidental”. (La Nación, 13/10/1966: tapa). El folletín que se distribuyó a la prensa en su asunción destacaba que “sus inquietudes comunitarias lo llevaron, asimismo, a colaborar y dirigir numerosas instituciones de bien público en Flores y Villa Luro, entre ellas el Hogar Policial y la Cooperadora de Bomberos” (La Nación, 13/10/1966).. Para esta misma presentación en sociedad, publicada en La Nación, lo anterior daba al nuevo ministro de “una vasta experiencia en cuestiones relacionadas con el bien común”.
Militaba en la Ciudad Católica junto a Roberto Gorostiaga.
Era importador y distribuidor del vidrio. En 1954 figuraba “Petracca e Hijos” con asiento en la calle Rivadavia 9688.
El 27 de marzo de 1985, la firma “Petracca”, cierra las puertas de su empresa, en la Av. Rivadavia al 9600. De modesto comienzo como comercio barrial, llegó a ser un empresario en el rubro a nivel nacional.

(*) SEIVARA (Sindicato de Empleados de la Industria del Vidrio y Afines de la República Argentina) fue constituida el 25 de junio de 1946 como una Asociación Sindical de Trabajadores de primer grado registrado bajo N°0169.

Bibliografía consultada:

Libro: “Calles Echeverrianas que marcan nuestra Historia” de Pedro Campomar Rotger.
Libro: “Todo es Historia en Echeverría” – El Libro – Tomo 2 – Carlos Ángel Souza -2012.
“Villa Luro – una cronología” – 1911-2011 – Junta de Estudios Históricos de Villa Luro.
“Visión Religiosa y Acción política. El caso de Ciudad Católica – Verbo en la Argentina de los años sesenta” de Elena Scirica – Relig-Ar (UBA).
“El Proyecto de Bienestar Social del Onganiato: ¿Una utopía de derecha? de Florencia Osuna.













lunes, 6 de febrero de 2017

El Telégrafo en Esteban Echeverría.

Fue inaugurado el 18 de noviembre de 1914, un año después de la fundación del partido, ya que el Ministerio de Obras Publicas de la Provincia llamó a licitación para su construcción pero se demoraba la obra hasta que nuestro vecino benefactor, Don Pedro Reta que ya había donado el terreno decidió donar todos los materiales para que se construyese lo más rápido posible.
La dirección estuvo  a cargo del jefe Ángel Rafael Esnaola quien pudo llevar adelante este medio de comunicación. Después del fallecimiento de este, le sucedió en el cargo María C. R. de Esnaola.

La denominación original de la calle por ese entonces era bulevar La Plata 283 (Lotes 7 y 10 de la manzana N°53) hoy avenida Leandro N. Alem 275 del pueblo de Monte Grande.
Su último Jefe fue Walter Blas Beerlegui quien estuvo a cargo hasta el cierre definitivo en el año 1980. Después estuvo abandonada a su suerte y posteriormente fue ocupado por diversas dependencias municipales hasta el 15 de noviembre de 1997 cuando se inauguró el Centro Cultural municipal “El Telégrafo” bajo la intendencia del Contador Dr. Alberto Groppi.
La propiedad sufrió varias modificaciones para adecuarlo a su nuevo menester, creando salones de exposición y aulas. Todavía los vecinos recuerdan con nostalgia el chirrido de sus pisos de madera.

Bibliografía consultada:

Libro: “HISTORIA del Municipio bonaerense de Esteban Echeverría” de Pedro Campomar Rotger – Tomo III (1890/1916) 2008.
Libro: “Todo es Historia en Echeverría”  - el libro – Tomo I de Carlos Ángel Souza – 2012.

Libro: “Monte Grande en el XXV aniversario de la fundación del partido de Esteban Echeverría” de Rodolfo Guillón – 1938.




martes, 10 de enero de 2017

Nos deja un vecino.

Esta semana, nos dejó para partir hacia el mundo eterno. El vecino don Humberto Amaro Rodriguez, quién se desempeñaba como Vicepresidente de la Sociedad Española de Socorros Mutuos de Monte Grande. En su juventud trabajó en la Linea 51 de la Empresa Cañuelas y tenia el Taller de arreglo de escapes "El Farol del Gaucho" que era muy conocido en Monte Grande. A los 92 años dejó un vacío en su comunidad que lo veía todos los días caminando por su querida ciudad. Hoy los vecinos, amigos y compañeros lo recuerdan con cariño y afectó.
Desde ésta página, les mandamos nuestras condolencias a sus familiares.

domingo, 1 de enero de 2017

Feliz Año 2017

Que tengan un buen año 2017 con mucha conciencia sobre nuestra historia lugareña y la preservación por nuestras costumbres y nuestros ancianos a quienes le debemos la vida.

viernes, 28 de octubre de 2016

Casa de Primeros Auxilios “San José”.

El mismo día se paso la nota de agradecimiento a la señora de Santamarina y tan solo quedo pendiente el trámite de la escritura de traslación de dominio del terreno y del edificio. Esta cuestión administrativa se resolvió el 10 de agosto de 1930, cuando el intendente Juan M. Recarte, quien había asumido sus funciones el 1º de enero de dicho año, firmó el decreto por el cual se nombró al escribano Francisco A. Crespo, “para que proceda a escriturar a favor de esta Municipalidad”, tomando de las Rentas Generales o imputado al inciso 9º del presupuesto en vigencia, los gastos ocasionados por su gestión notarial.
Con anterioridad, el 19 de marzo, también del mismo año, día de San José, Doña Sofía – la donante – entregó la Casa de Primeros Auxilios prometida a la comisión administradora.
El edificio, cuyo plano se incluía en el expediente Nº81, fue controlado en lo que respecta a su construcción y detalles por sus proyectistas, los arquitectos Peralta Martínez y Denis, quienes se lucieron con la obra por su calidad y terminación.
De inmediato se nombró la comisión administradora, integrada por las siguientes personas: María S. de Schenser, Juan Recarte, Sofía S. de Cervetti, Nélida P. de Rotta, Ana P. de Cardeza, Arturo Banante, Oscar Francisco Risso, Bartolomé Raffo y Luciano Honorato Valette.
Estos vecinos redactaron un reglamento interno para la asistencia de los enfermos, y las normas para que la dirección técnica del establecimiento pudiera manejarse de manera autónoma.
La máxima preocupación se centró en la búsqueda de recursos monetarios para asegurar el funcionamiento de los servicios asistenciales, iniciados oficialmente tras el ingreso del primer enfermo, el 1º de junio de 1930.
De inmediato, se organizó una colecta popular que contó con gran apoyo del vecindario.
Al servicio de hospitalización general se le sumó al poco tiempo la maternidad y la atención de niños y niñas.
El consultorio externo atendió a 303 pacientes durante 1930 y 892 durante 1931.
El consultorio de garganta, nariz y oído fue implantado a los pocos meses de habilitarse el establecimiento. Estuvo a cargo del Dr. Nicolás Arriola, profesional de Buenos Aires, quien renunció al poco tiempo, lo que motivó la cancelación temporaria de esta prestación.
La vacunación antivariólica comenzó a ser aplicada en 1931 y, en marzo del mismo año, se habilitó el consultorio de odontología, que estuvo a cargo del Dr. Anacleto Rojas, primer odontólogo que tuvo el pueblo de Monte Grande.
Desde su apertura se fueron incrementando las curaciones y atenciones, tanto en el servicio de guardia como en las internaciones, como consecuencia de un aumento demográfico permanente en nuestra zona.
Entre el 1º de enero al 31 de diciembre de 1934, se internaron en las salas del “San José”, 162 enfermos (23 en la maternidad, 99 en clínica general, y 40 correspondientes a cirugía mayor). De estos, 80 fueron varones y 82 mujeres.
Por este tiempo Sofía Terrero de Santamarina posibilitó con su aporte, la creación de una sala destinada a laboratorio químico farmacéutico.
El segundo ejercicio estuvo a cargo de una nueva comisión, continuadora de la que integró en un primer momento y nominada para cubrir el periodo comprendido entre los años 1931 y 1934.
Dicha comisión estuvo a cargo de las siguientes personas: Ángela S. de Barbier, Josefa T. de Bescuñana, Felisa R. de Farina, Armando Marcó, Luciano Honorato Valette, Luis Bonthoux, Luis. Coronado y Martín Pecotche.
Los dos primeros elencos médicos y auxiliares que tuvo la Casa de Primeros Auxilios “San José”, se conformaron de la siguiente manera: a)-Primero: Dr. Emilio Fernando Cardeza (Director), Dr. Ángel Camilo Rotta, Dr. Alfredo Bertoni, Dr. Antonio Schene, Dr. Nicolás Arriola, Dr. Antonio Montenegro (hijo), Dr. Anacleto Rojas, Srta. Mariana Arbel, Mario S. Dreyer, Jesús Rodríguez (enfermero) y Alejandro Cañas (enfermero).
b)-Segundo: Dr. Ángel Camilo Rotta (Director), Dr. Emilio Fernando Cardeza, Dr. Alfredo Bertoni, Dr. Manuel Medel, Dr. Dardo García Díaz, Dr. Antonio Montenegro (hijo), Dr. Anacleto Rojas, Mariana Arbel, Mario S. Dreyer, Jesús Rodríguez (enfermero) y Alejandro Cañas (Enfermero).
En 1935 asume la tercera comisión administradora, bajo la presidencia del comerciante Héctor Magliola.
Esta comisión, como así también el personal de este pequeño hospital y la población de todo el partido, se estremeció ante la noticia del fallecimiento de Sofía Terrero de Santamarina el 7 de mayo de 1935.
El Honorable Concejo Deliberante le rindió homenaje y el 20 de diciembre se colocó una placa de bronce en un muro de esa casa de asistencia creada por ella. El 12 de diciembre de 1937 se inauguró un busto de mármol blanco con la figura de doña Sofía que expone en la actualidad en uno de los pasillos de la Casa de Primeros Auxilios “San José”, desde 1999 “Casa de la Cultura” y sede de la Dirección de Cultura y Educación de la Municipalidad de Esteban Echeverria.
Mientras tanto el promedio mensual de internados había crecido a 21,8 pacientes, atendiéndose en 1935, solo en el consultorio externo, la cifra récord de 4.145 enfermos, cantidad exorbitante en relación con los 10.000 habitantes que por aquel entonces tenía nuestro partido. El servicio de ambulancias, para tener una idea, realizó 238 traslados (138 varones y 100 mujeres).
La atención masiva de gente obligaba a la ampliación de las dependencias y a la rápida creación de otras. La construcción original programada resultó chica a los cinco años de ser levantada.
En 1936 se adquirió el inmueble lindero ubicado hacia el lado este, cosa que permitió incluir nuevas salas y brindar así un mejor servicio.
De esta ampliación surgió una nueva sala de maternidad equipada por Estefanía E. de Echemendi, con anexo para partos, una mejor sala para la internación de los hombres y otras para niños, además de baños, sala para rayos X, etc..
En 1937 se habían instalado un total  de 32 camas, atendiéndose en 1939 la cifra record de 12.167 enfermos a un promedio mensual de 57,3 internados, lo que demandó un gasto de pesos 521,30 m/n, en algodón y gasa, pesos 166,25 en alcohol y pesos 128,00 m/n, en vendas.

Extractado de libros de Pedro Rubén Campomar Rotger.