domingo, 27 de marzo de 2016

Estación Canning.

La antigua estación de Jorge Canning fue habilitada el 8 de febrero de 1911 siendo la empresa ferroviaria Compañía General de los Ferrocarriles de la Provincia la que lo inauguro sobre los terrenos que formaron parte de los antiguos vecino como Don Torcuato Alegre y que pertenecieron al municipio en ese entonces al de San Vicente entre González Catan y La Plata.
Esta línea ferroviaria de trocha angosta cruzaba el rio de la Matanza y atravesaba estancias y campos como ser la “Estancia Los Remedios” de Antonio y Remigio González, la de doña María Acosta de Carranza, la de don Bartolomé Rocca, la de doña Leonor Cáceres de Prado y la de Don Blas Ortega entre otros.
Luego de privatizada, la empresa pasó a llamarse Ferrocarril Nacional General Belgrano y la línea funcionó hasta el 29 de septiembre de 1968. La estación está en estado de abandono y esta utilizada como vivienda familiar. Gran parte de la traza fue robada y los terraplenes socavados y en ella se está llevando adelante un emprendimiento.
El 9 de Abril de 1913, Canning pasa a formar parte de la comuna de Esteban Echeverria y en 1996 fue dividida en dos partes. Los terrenos al E de la Ruta 52 pertenecen a Esteban Echeverria y los que se encuentran al oeste pasaron a integrar el nuevo municipio de José María Ezeiza.

El nombre de la estación ferroviaria fue puesta en memoria al Primer Ministro Inglés, abogado y estadista Jorge Canning (1770-1827) quien jugó un rol destacado para que las Provincias Unidas del Rio de la Plata y el Reino Unido firmaran un tratado por primera vez, siendo el primer reconocimiento de independencia a un país sudamericano por parte de la potencia europea.








domingo, 6 de marzo de 2016

Aeropuerto Internacional de Ezeiza.

Para posibilitar la creación de un aeropuerto internacional, el Estado aprobó su construcción por ley 12.285, el 30 de septiembre de 1935.
Elegido el lugar, situado a 16 kilómetros del límite S. O. de la ciudad de Buenos Aires, a tan solo 20 kilómetros del Congreso Nacional (Monolito Km. Cero), sobre una planicie elevada exenta de humo y factibles inundaciones, cuya cota es de 20 metros de altura, se le quitaron al territorio del partido de Esteban Echeverria 70,36 kilómetros cuadrados.
En 1944 el Ministerio de Obras Publicas de la Nación editó un plano, en el que se puntualiza el área a confiscar para dar paso al inicio de las obras: en el mismo se puede observar, debidamente sombreado, el espacio afectado, el nombre de sus dueños y la cantidad de hectáreas, aéreas y centiáreas tomadas.
Las tierras elegidas, declaradas de utilidad pública y afectada a expropiación, fueron del orden de 70,36 km2, alrededor del 18 por ciento del territorio del partido de Esteban Echeverria (390,09 km2). Se resumen en los decretos números 26.966 del 2 de octubre de 1944 y el 4.020, del 20 de febrero de 1945.
De esta manera, pasan a la Nación unas 6.700 hectáreas cuyos propietarios y arrendatarios se dedicaban con exclusividad a diversas tareas agropecuarias, fundamentalmente al cultivo de cereales, forrajeras y verduras, la producción tambera y la crianza e invernada de hacienda.
Más de la mitad de las hectáreas expropiadas, unas 4.000, se forestaron profusamente, dando origen al bosque artificial de Ezeiza, verdadero pulmón verde de la región metropolitana.
Esto permitió que Esteban Echeverria se convirtiera en una verdadera atracción turística que se incrementó con el agregado de balnearios, parques de diversiones, espacios para la práctica de deportes, clubes, campamentos, etc. Desde 1995, este espacio verde pertenece al vecino distrito de Ezeiza.
En 1945 comenzaron las obras para la construcción del gran aeropuerto, con un despliegue de medios humanos, técnicos y de maquinaria pocas veces visto en el país hasta ese entonces.
De esta manera, tras el correr de casi dos siglos, no solo se perdió la estancia con su casco, la capilla con la imagen de la virgen y sus numerosas instalaciones, sino también su nombre “Los Remedios”, quedo sepultado con un cúmulo de recuerdos e historia.
Cuando se procedió a la expropiación de las tierras, se inventariaron todas las existencias adheridas o fijadas al mismo suelo.
Cada cosa, cada objeto, cada elemento fue debidamente observado y analizado, y se tomó nota del estado, marca, modelo y características.
Para constancia, se abrió un expediente, propiedad por propiedad, a cargo del Ministerio de Obras Publicas de la Nación.
El 17 de mayo de 1945, a las 16 horas toman posesión de los lotes designados con los números 146 y 147, los representantes del gobierno nacional.
En el detalle que se hace del casco de “Los Remedios” y sus dependencias, se menciona que las paredes “son de ladrillos antiguos asentadas en barro, de grueso espesor, con revoques interiores de cal y arena del rio en mal estado”. El techo tiene tres partes diferentes, una de sobre la habitación que corresponde a la capilla,-que formaba parte integrante del edificio- “es de estructura resistente de troncos de palmera, con dos capas de ladrillos y azotea de baldosas coloradas”.
El aeropuerto se comenzó a construir el 22 de diciembre de 1945 y se inauguró oficialmente el 30 de abril de 1949, durante la primera presidencia del General Juan Domingo Perón. Fue el más grande del mundo en ese momento, con sus pistas de 2.100 y 3.600 metros de largo.
La obra preveía, además de sus edificios administrativos y espigones de embarque, todas las instalaciones necesarias para hangares, talleres, depósitos y dependencias militares, entre otras cosas.
Además de la creación de los Bosques de Ezeiza, con la forestación de 4.000 hectáreas, se planeó la Villa Olímpica, el Hogar Escuela, el Laboratorio Nacional de Hidráulica Aplicada y la Comisión Nacional de Energía Atómica.
El proyecto también contempló la construcción del Barrio Justicialista Nº1, con su correspondiente Centro Cívico, Hospital, Escuela y 42 manzanas de chalets, en los que sea albergaría el personal civil y militar destinado al Aeropuerto. Con el tiempo, se transformó en un barrio  residencial, estratégicamente ubicado por su cercanía con la Capital Federal y los centros urbanos de Ezeiza y Monte Grande.
En ocasión de celebrarse en 1978 el Mundial de Fútbol, la Junta Militar decidió la remodelación del Aeropuerto Internacional de Ezeiza, al igual que otros del país. La reforma permitió el estacionamiento de diez aeronaves a la vez y la circulación de 3.000 vehículos por hora, con estacionamiento para 900 autos. Se reinstalaron escaleras mecánicas, hubo nueva señalización y se modernizó la planta baja del espigón internacional.
Las últimas reformas se realizaron cuando la administración del aeropuerto se privatizó y pasó a m manos de la empresa Aeropuertos 2000.

Extractado: Libro Esteban Echeverría 100 AÑOS (1913-2013) – METRO.
















martes, 23 de febrero de 2016

Laguna de Rocha.

Laguna de Rocha se encuentra ubicada entre tres localidades echeverrianas, Monte Grande, El Jagüel y 9 de Abril. Como antecedente histórico tuvo tres ingresiones marinas hace 25.000 años en el periodo querandinense y a fines de la era cuaternaria (zona del valle del rio de la  Matanza), los diferentes levantamientos y abajamientos de su formación dejaron salares concentrados que fueron cubiertos por oposiciones geológicas posteriores, al excavar o realizar perforaciones todavía se hallan caracoles y restos fosilizados (una colección de valvas de moluscos de origen milenario fueron donados al Museo “La Campana” en los años 80). En 1536, más precisamente el 15 de junio se libró la batalla más conocida como “Corpus Christi” (primera batalla librada en el Rio de la Plata) llevada adelante por los españoles al mando de Diego de Mendoza (hermano del adelantado Pedro de Mendoza) contra los indios Querandíes de las huestes del cacique Telomian Condie, prueba de ello fue la hoja oxidada de la espada toledana que encontró un peón de la estancia “Los Remedios” a principios de siglo (1900), fue pasando de mano en mano hasta que en 1925 fue subastada y comprada por un anticuario que la dona al Museo Histórico “Brigadier General Estanislao López” de Santa Fe, donde hoy se halla expuesta. La espada perteneció al Capitán español, don Bartolomé de Bracamonte, leyéndose la inscripción de su nombre de un lado y en la otra, la frase latina “Pro Fido et patria” (Por la fe y por la patria). Bracamonte fue mortalmente herido y logró cruzar el actual arroyo Ortega y murió en un campo vecino.
En la zona tuvo el asentamiento de los querandíes, para prueba de ello, en 1982 se encontró cerca de la Autopista Tte. Gral. Pablo Ricchieri, centenares de tiestos, fragmentos de alfarería, puntas de flechas, huesos quebrados y un Real de Plata (moneda hallada en el año 1984) (es un Felipe III acuñado en Potosí, Perú) que según los expertos no pudo ser acuñada antes de 1598 y difícilmente pudo haber llegado al sitio antes de 1600.
El lugar se llamó “Yacimiento Arqueológico Ezeiza” (por la proximidad del Aeropuerto Internacional de Ezeiza). En el Museo Histórico Municipal “La Campana”, se encuentra expuesto en la vitrina, fragmentos de cerámica allí encontrados, mientras parte de lo allí encontrado se halla en depósito para ser estudiado). Para el lado de San Sebastián Este y Oeste de 9 de Abril se halla el denominado “Santuario Querandí” y el sitio llamado “Tres Ombúes (perteneciente a Ciudad Evita del Partido de La Matanza), allí se celebran los ritos de La Chakana (o Cruz del Sur) y el Kapaj Raymy mientras en Laguna de Rocha se celebra la Corpachada (culto a la Pachamama (Madre Tierra)).
En 1861, el viajero ingles Thomas Woodbine Hincliff, quien visitó nuestra región invitado por la familia de Don Tomas Fair, se sorprende por la abundancia de aves laguneras y lo comenta de regreso a su patria en un libro de su autoría llamado “Viaje al Plata en 1861”. “…después de unos pocas millas llegamos a la primera laguna donde hallamos una cantidad enorme de patos y toda especie de aves acuáticas” “Al aproximarnos a otra laguna, la superficie apareció cubierta como con grandes ramos de rosas y al acercarnos más pudimos advertir, para mi asombro y deleite, que estábamos casi encima de centenares de flamencos rosados”.
La “Colonia Escocesa de Monte Grande”, asentada en 1825 en tierras de Lomas de Zamora y Esteban Echeverria, provenientes del puerto de Leith, Edimburgo, Escocia a bordo de la fragata “The Symmetry of Scarborough” traídos por los hermanos Juan y Guillermo Parish Robertson se asentaron en tres estancias: “Santa Catalina”, “Monte Grande” y “La Laguna”, de ello se le debe el cerco vivo que hacían con los talares y aun hoy se pueden divisar algunos relictos de ese viejo cercado. En Monte Grande estuvo emplazada la primera Capilla Presbiteriana Escocesa del Rio de la Plata en 1825 construida por el arquitecto Richard Adams, (hasta hace poco se podían ver los cimientos de dicha capilla, no se sabe su ubicación real pero se presume que podría estar entre el Barrio privado “Los Mirasoles” y el Tala conocido como “El Abuelo” (por ser muy viejo y tener más de 180 años).
Por Decreto Municipal Nº1086 se declaró en 1996, “Reserva Histórica Municipal de Esteban Echeverria” bajo la intendencia de Alberto Groppi.
Por Laguna de Rocha pasaron muchas familias a través de los años que iban a cazar o pasar una jornada de esparcimiento cuando era todo campo pudiéndose zambullirse en sus aguas límpidas de la laguna y hasta del Rio Matanza. Pero todo acabo deteriorándose con la instalación del Aeropuerto Internacional de Ezeiza “Ministro Pistarini” en la década del `40 quien desaguaba sus efluentes cloacales a la laguna y después la instalación del Barrio Uno.
En 1924 se instaló la “Transradio Internacional” que fue inaugurada con la presencia del Presidente Juan T. de Alvear, de allí se realizó la primera transmisión cable-grafica de América Latina.
La laguna fue declarada “Paisaje protegido” en 2008 por la Cámara de Diputados por iniciativa del diputado Walter Martello. En 2012 finalmente la Cámara de Diputados de la Provincia declara por unanimidad como  “Reserva Natural Mixta”.
La laguna de Rocha es un humedal y tiene varios espejos de agua que abarcan 300 hectáreas (solo los espejos), el predio en total eran de 1400 hectáreas originalmente de bosques, pastizales y espejos de agua.
La laguna se halla en la parte más baja de la cuenca Matanza-Riachuelo y es la más baja de todo Esteban Echeverria oficiando de embudo para desaguar las aguas del partido y recibir el torrente de los arroyos Medrano/Ortega, El Triangulo y Guillermina/Rossi. Allí, la laguna oficia de filtro natural para terminar de volcar sus aguas al Rio Matanza, también el humedal regula las inundaciones oficiando de esponja natural.
Los animales que habitan son solo por citar algunos: sapos, ranas, tortugas de arroyo, lagarto overo, falsa Yarará o culebra, coipo o nutria, liebre, langostas, cuis, peludo, vizcacha, comadreja, alguacil, hormiga negra, camuatí (especie de abeja pequeña y negra), abejorros, mientras las aves son: Cigüeña Americana, cisne de cuello negro, jacana, coscoroba, carau, hocó colorado, cigüeña Tuyuyú, carancho, pato barcino, picaflor garganta blanca, tachurí siete colores, pico de plata, federal, pecho colorado, espátula rosada, garza bruja, cuervillo de cañada, gallareta, gallito de agua, becasina, tero real, garza mora, chiflón, pato sirirí, macá, chajá, gavilán, chimango, perdiz, inambú, Martín pescador, cabecita negra, cardenal, carpintero, lechuza, corbatita, jilguero, hornero, chingolo, misto, paloma, monjita, zorzal colorado, tijereta, tordo, pirincho, urraca, ratona, celestino, cotorra o cata, benteveo, chiripepé, milano blanco, taguató, golondrina, boyerito, haciendo el total de aves avistadas de más de 150 especies.
Mientras las plantas son: cardos de castilla, diente de león, Mburucuyá (o Pasionaria), cipela heberti, diversas orquídeas, rosa de rio, talares, eucaliptus, cina cina, cortadera, juncos, ceibo, tasi, espinillo, plumerillo, morera, clavel del aire, algunas autóctonas y otras exóticas y que amenazan el ecosistema por ser invasoras.
Las especies de agua eran: bagre, mojarras, dientudo, pejerrey, sábalo, tararira, palometas, pacucito y muchas especies más.
Bibliografía consultada para esta breve reseña histórica:
Libro: “CONTROVERSIA” (El Combate de Corpus Christi o el Combate del Rio Luján)(1536/1583) de Pedro Campomar (2011).
“El Partido Bonaerense de Esteban Echeverria, su geografía” – Lapso: 1536/2001 de Pedro Campomar (2002).
“HISTORIA del Municipio Bonaerense de Esteban Echeverria” (1500/1583) TOMO I, TOMO II (1584/1889) y TOMO VI (1971/2007) de Pedro Campomar (2006, 2007 y 2008 respectivamente).

Todas las fotos que acompañan esta reseña histórica son propiedad de Jorge Abalo (Fotógrafo y miembro del Colectivo Ecológico “Unidos por Laguna de Rocha” Reserva natural).
















domingo, 14 de febrero de 2016

Leopoldo Mannucci.

Leopoldo Mannucci, fotógrafo afincado en Monte Grande, Ciudad cabecera del partido de Esteban Echeverria, desde 1926.
Leopoldo Mannucci nació en Florencia, Italia, el 15 de noviembre de 1873. Hijo de Luis Mannucci, obrero, y Anunciata Turchi. Llegó a la fotografía como aficionado armándose su propia cámara. Sus ingresos provenían de trabajos realizados en la Compañía Telegráfica de su Ciudad o en una industria química. Su mamá falleció en 1887.
Se casó a fines del siglo y el 1º de octubre de 1900 nació su primer y una hija: Renata. Otra que tuvieron murió siendo pequeña. El 28 de julio de 1902 llegó al mundo otro hijo. En 1907 obtiene un Diploma de Honor en la Exposición Internacional de Torino por una fotografía del Ponte Vecchio y el rio Arno de noche, gana posteriormente otro premio consistente en una artística medalla, obtuvo diploma de honor en la Exposición Internacional de Florencia. La importancia de estos datos radica en que Mannucci se anima a algo más que la fotografía amateur, compite con otros profesionales y es premiado. Con la imagen del puente y el rio que atraviesa el poblado, posteriormente hará un cuadro al óleo, modalidad de la pintura que practica siempre.
Pero en 1907 también le trajo acontecimientos desgraciados: su esposa muere en setiembre, después del parto de Alfredo, su tercer hijo. Tal vez fue la viudez el hecho que le hizo pensar en Cambiar de ambiente. Tal vez ya lo tenía pensado como proyecto familiar. Porque se preocupó por estudiar castellano antes de arribar a nuestro país.
Como tantos otros italianos, hacia fines de 1908 o en los albores de 1908, llego Mannucci al puerto de Buenos Aires con su hijo mayor de la mano. La nena y el bebé quedaron a cargo de los abuelos paternos y de un tutor de nombre Octavio. Se afincó en el barrio del Abasto junto a un cuñado que ya tenía o que pronto instaló una peluquería en la calle Humahuaca o sobre Guardia Vieja. Se empleó en la casa fotográfica R. Monti de la avenida Santa Fe 2492. Luego trabajó en Lutz y Schulz, una importante casa proveedora de insumos fotográficos ubicada en la calle Florida 171.
Recomendado por Lutz y Schulz se trasladó a Pergamino. Su hijo quedó a cargo de tía Adela-hermana de su esposa fallecida-. El 4 de agosto de 1909 contrajo nupcias nuevamente con María Josefa Castillo, una muchacha de 19 años que vivía en la zona rural de Pergamino y que le dio al primer hijo argentino y también, el único nacido en esa localidad: Hugo, quién vio la luz en marzo de 1910. En el acta de nacimiento – la número 78 – dice la profesión de Mannucci: “fotógrafo”.
Asentado en San Cristóbal, provincia de Santa Fe recibe el año 1913. Instaló su fotografía Florencia y permaneció anclado durante 13 años. Su espíritu sociable quedó impreso en la comunidad: socio fundador y presidente de la Sociedad Italiana, representándola, llegó hasta Buenos Aires cuando se inauguró el monumento a Cristóbal Colón en 1920. También fue socio fundador y presidente de la Biblioteca Pública. Como Cónsul Honorario de su país de origen, le correspondió recibir al joven príncipe Umberto de Saboya, cuando llegó a esa ciudad santafesina se pasa hacia San Miguel de Tucumán en 1924.
El ranking de papá Mannucci siguió en ascenso: en 1913 nació Edgardo; en 1915, Guido; en 1926, Dante; en 1919, Leopoldo; en 1922, Alberto y en 1925, Marcelo. Sumo bien. Diez hijos.
De la prole al trabajo. “El fotógrafo antiguo de trayectoria más prolongada” dice el investigador Luis Priamo y continua “firmaba alguno de sus negativos y anotaba la referencia debajo. Era letrista”.
Mannucci llegó a Monte Grande en marzo de 1926. Instaló su foto Florencia sobre la calle Dardo Rocha, frente a la Plaza de la estación de trenes, casi llegando a la esquina de la calle Vicente López. Pronto se le unió Renata al trabajo en el estudio. A veces, también participaba su hijo Guido. En 1928 el panorama cambió. Renata se independiza mudándose a la Capital Federal donde trabajará como iluminadora y retocadora de negativos para las casas Witcomb y Kitzler. Entretanto, Mannucci traslada el negocio a la vuelta de la esquina, en Vicente López 153,  donde funciona hasta la actualidad (1993).
Como todos los fotógrafos de entonces Mannucci realizaba todo: retocaba, revelaba, ampliaba, viraba. Podría afirmarse que contaba con una plaza exclusiva construida en Monte Grande y sus alrededores. Su clientela sólo era disputada por un fotógrafo ambulante que solía apostar su trípode en la plaza de la estación y que se mudaba a la plaza central Bartolomé Mitre cuando se celebraba algún acto importante. Este fotógrafo callejero era italiano y vivía en Temperley, ciudad vecina desde donde venia. En el ramo también se desempeñaba la farmacia del Pueblo que en una publicidad de 1932 anunciaba “Especialidad, perfumería y artículos fotográficos KODAK”. Los otros potenciales competidores podían ser los estudios que funcionaban en Lomas de Zamora, como Fermosilla y Foto Europa.
Mannucci llegó de San Cristóbal con una  carta de recomendación de la Sociedad Italiana, con ella creyó tener abierto el camino de acceso de la misma entidad con sede en Monte Grande. Nunca le respondieron la solicitud de ingreso. Por eso junto a los disidentes de la Sociedad Italiana y de la Sociedad Española fundaron la Sociedad Cosmopolita de Socorros Mutuos, el 2 de julio de 1932. Allí se brindaban servicios médicos y de asistencias varias a socios, pobladores de cualquier nacionalidad. Fue elegido tres veces presidente de la entidad.
En 1932 se produce el nacimiento de su último hijo: Luis.
Alternaba la atención de su Foto Florencia con la responsabilidad como corresponsal gráfico del diario La Comuna a lo largo de la década del ’30. Como fotógrafo policial le competía cubrir el accionar de los agentes de la ley que tenían jurisdicción desde Máximo Paz hasta el Cruce de Lomas.
El grueso de su obra la conforman los retratos. Hoy  en poder de las familias que posaron ante sus cámaras entre 1926 y 1950, periodo durante el cual trabajó. Pero su gusto pasaba por los paisajes y las vistas panorámicas.
Firmaba los negativos con tinta blanca o negra “en ocasiones, las raspaba” recuerda su nieto Alfredo. También firmaba los cartones de soporte con letra blanca.
De 1950 aproximadamente es la última foto que tomó.
En 1951 queda frente al estudio su hijo Hugo y don Leopoldo se retira, como el trabajo crece en Ezeiza se está construyendo el Aeropuerto Internacional y eso acarrea gente y más trabajo, se suma a la atención Leopoldo Hijo.
Murió a los 85 años el 28 de septiembre de 1959.
Extractado y resumido de la historia extensa de: “Apuntes sobre la historia fotográfica del Partido Esteban Echeverría en la Provincia de Buenos Aires: Los fotógrafos Leopoldo Mannucci y Víctor Liñán. (Segundas Jornadas de Historia sobre Monte Grande y su región). A  Ciento Cincuenta años de la llegada de la fotografía a nuestro país. – Patricia Celia Faure – 1993.
PD: En honor a su trayectoria y por ser el precursor de la fotografía en Monte Grande, un Fotoclub lleva hoy su nombre: Fotoclub “Leopoldo Mannucci” de Esteban Echeverría fundado en 1999. Homenaje que se le debe al fotógrafo Orlando Stella  y Profesor de fotografía de la Escuela Municipal de Artes y Oficios de Esteban Echeverria (EMAO).











domingo, 7 de febrero de 2016

Farmacia Roza.

En 1906, con más precisión el 7 de noviembre de dicho año, se habilitó la primera farmacia que tuvo el pueblo de Monte Grande, cuando aún se dependía de Lomas de Zamora.
Esta farmacia fue regenteada, según consta en el libro primero copiador de recetas (libro que se puede consultar en el archivo del Museo Histórico del Partido de Esteban Echeverría), por el farmacéutico E. Haramboure, quien cubrió un preocupante vacio en nuestro ambiente pueblerino, al punto de solucionar con sus consejos elementales problemas de salud, en consideración a la ausencia de médicos en numerosos kilómetros a la redonda.
Comienza este primer farmacéutico el referido libro copiador de mil folios, asentando la receta inicial con el número cien. Dos días después de la apertura de su negocio anota el  nombre del doctor Esteban Garzón.
Este particular detalle certifica que el mencionado doctor fue el primer médico en atender a los vecinos de Monte Grande y alrededores a principios del siglo actual, figurando en este mismo libro de farmacia y en otros que se fueron agregando, con activa atención de pacientes hasta marzo de 1924.
El 24 de mayo de 1907 se hace cargo de esta farmacia precursora el señor Don Pedro Ventrini, quien se convierte en responsable con su dirección y su firma hasta los primeros días de enero de 1910.
Originalmente instalada en el local de la calle Vicente López y Planes Nº147, esta farmacia se conoció con el nombre de “Del Pueblo”, recordando la gente entrada en años cómo se obsequiaba a los niños y a modo de “yapa” con confites multicolores y libretos de propaganda debidamente ilustrados, conteniendo curiosidades, ideas prácticas, calendario, horóscopo, etc., editados por algún laboratorio de aquella época, como el afamado que elaboraba la estimulante emulsión de Scott.
El 7 de enero de 1910 el señor Ernesto León Picquart adquiere esta farmacia, pasando posteriormente a manos de su hijo Félix Alfredo, recordado profesional que oficiaba como idóneo según en los libros habilitados a partir de julio de 1921.
En 1935 esta antigua farmacia se trasladó a la avenida Leandro N. Alem, esquina Hipólito Yrigoyen, donde aún perdura con otro nombre (Farmacia Roza) y luego de haberla administrado profesionalmente otros farmacéuticos.
Extractado del libro: “Cronología Histórica de Monte Grande y su región” – Tomo II – de Pedro Rubén Campomar Rotger – 1995 – páginas 373 y 374.